Identidad y censo de votantes

Cuando pregunten quién votó, ten la respuesta.

Un proceso participativo vale lo que vale su recuento. Si cualquiera puede votar, o votar varias veces, el resultado no vale como mandato y tarde o temprano alguien lo dirá en voz alta. Aquí te explicamos cómo se comprueba quién participa.

Tres comprobaciones

Lo que pasa antes de contar un voto.

  1. 01

    Está en el censo de votantes

    La entidad carga la lista de quién puede participar. El sistema comprueba a cada persona contra ella, por documento o exigiendo además que coincida el apellido, según lo que decida la entidad.

  2. 02

    Demuestra que es quien dice

    Recibe un código de un solo uso en su correo o su móvil y tiene que introducirlo para continuar. Caduca en minutos y es obligatorio siempre que hay comprobación de censo.

  3. 03

    No ha votado ya

    Su documento se convierte en una huella irreversible y el sistema comprueba si esa huella ya participó en este proceso. Si ya votó, se rechaza.

No hace falta certificado digital ni Cl@ve. Exigirlos reduce mucho la participación, sobre todo entre las personas mayores, que suelen ser las que más usan los servicios municipales. Estas tres comprobaciones dan una garantía razonable para un proceso participativo sin dejar fuera a buena parte de la población.

Qué pasa si

Los intentos de siempre.

Alguien intenta votar dos veces con el mismo documento

Se rechaza. La huella de ese documento ya consta en el proceso.

Alguien de fuera del municipio intenta votar

No figura en el censo de votantes, así que no puede participar.

Alguien prueba documentos al azar para ver quién está empadronado

No le sirve de nada. Antes de cada comprobación tiene que superar el código de un solo uso, y la respuesta es la misma tanto si el documento figura como si no.

Alguien vota en nombre de un familiar

Necesitaría además acceso a su correo o a su móvil para leer el código. No es imposible, pero deja de ser trivial.

Se activa un proceso con verificación y el censo está vacío

El sistema no lo permite, para que nadie abra una votación creyendo que está protegida cuando no lo está.

Garantías

Las garantías, una por una.

Solo vota quien puede votar

El sistema comprueba a quien vota contra el censo de votantes que tú cargas. Quien no figura no puede participar, y la respuesta que recibe es la misma en todos los casos, para que el portal no sirva para averiguar quién está empadronado.

Con un código en la mano

Antes de votar o presentar una propuesta, la persona recibe un código de un solo uso en su correo o su móvil. Sube mucho el listón para quien quiera votar en nombre de otro.

Sin votos repetidos

Cada documento se convierte en una huella irreversible con la que se comprueba si esa persona ya votó en ese proceso. Basta para impedir el voto repetido y no permite reconstruir el documento original.

Un resultado que aguanta preguntas

Si alguien discute el resultado, puedes explicarle cómo se hizo: la identidad de cada votante se comprobó, no hubo votos duplicados y queda un registro de auditoría de lo que pasó.

Quien no esté, que lo pida

La ciudadanía puede comprobar si figura en el censo de votantes y solicitar el alta aportando la documentación. Tu equipo resuelve las solicitudes desde el panel y la persona recibe la respuesta.

Participar no puede ser un examen

El portal es accesible, está en el idioma de tu entidad y se usa con comodidad desde el móvil. Cuando participar cuesta trabajo, acaban participando los mismos de siempre.

Preguntas frecuentes

Lo que preguntan los secretarios.

¿Cómo se comprueba que quien vota puede votar?

La entidad carga su censo de votantes y el sistema comprueba contra él a cada persona que participa. Quien no figura no puede votar. La comprobación se puede hacer solo por documento o exigiendo además que el apellido coincida con el que consta para ese documento, según lo que decida la entidad.

¿Se puede usar el portal para averiguar quién está empadronado?

No, y es una preocupación razonable. Quien no está en el censo, quien pone un nombre que no coincide y quien ya ha votado reciben la misma respuesta, sin diferencias entre un caso y otro. Además, antes de cualquier comprobación hay que superar el código de un solo uso, así que no se puede sondear el censo a base de probar documentos.

¿Qué es el código de un solo uso?

Antes de votar o de presentar una propuesta, la persona recibe un código en el correo o el móvil que ha declarado y tiene que introducirlo. Caduca en pocos minutos. No hace el proceso invulnerable, pero se lo pone bastante más difícil a quien quiera votar en nombre de otro.

¿Cómo se impide que alguien vote dos veces?

El documento de cada votante se convierte en una huella irreversible y es esa huella la que se guarda con el voto. Cuando alguien intenta votar de nuevo en el mismo proceso, el sistema detecta que esa huella ya participó y lo rechaza. El documento original no se puede reconstruir a partir de la huella.

¿Se guarda a quién votó cada persona?

Se guarda que esa huella participó en ese proceso, que es lo imprescindible para impedir el voto repetido. En las encuestas, además, la entidad puede marcarlas como anónimas, y entonces ni siquiera se asocia la respuesta a una persona.

¿Qué pasa con quien no está en el censo pero debería estar?

Si la entidad lo habilita, cualquier persona puede consultar en el portal si figura en el censo de votantes y, si no está, solicitar el alta aportando sus datos y la documentación que se le pida. Tu equipo resuelve la solicitud desde el panel, aceptando o rechazando con un motivo, y la persona recibe la respuesta.

¿Cómo se protege el censo que cargamos?

Los documentos no viajan ni se almacenan en claro: se transforman en el propio navegador antes de enviarse y el servidor añade su propia protección. Los datos personales de las solicitudes de alta se guardan cifrados y la documentación aportada solo se descarga desde el panel, con permiso específico y dejando rastro de quién la consultó.

¿Hace falta certificado digital o Cl@ve?

No. Exigir certificado digital reduce mucho la participación, sobre todo entre las personas mayores, que a menudo son las que más usan los servicios municipales. Comprobar el censo de votantes, pedir un código de un solo uso y controlar los duplicados da una garantía razonable para un proceso participativo sin dejar fuera a buena parte de la población.

Un recuento que puedas explicar paso a paso

Te enseñamos en una demo cómo se comprueba la identidad y qué queda registrado de cada voto.

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