Consejos y comisionados de transparencia
Los órganos garantes, estatal y autonómicos, que evalúan cada año el cumplimiento de la publicidad activa de las entidades de su ámbito.
El Evaluador de transparencia está pensado para consejos y comisionados de transparencia y demás órganos de control. Lleva la campaña anual de principio a fin: la entidad declara y firma, la IA analiza cada obligación antes que el técnico y el técnico decide la nota.
Convocatoria de la campaña
El órgano de control
Declaración de la entidad
Cada entidad evaluada
Firma y registro
Cada entidad evaluada
Revisión con análisis previo
La IA propone, el técnico decide
Notas provisionales
El órgano de control
Alegaciones
Cada entidad evaluada
Notas e informes definitivos
El órgano de control
Está diseñado para los órganos garantes de la transparencia y para las administraciones que miden la de otras entidades.
Los órganos garantes, estatal y autonómicos, que evalúan cada año el cumplimiento de la publicidad activa de las entidades de su ámbito.
Los órganos colegiados que tienen atribuido el control de la transparencia en su comunidad autónoma.
Las instituciones del defensor del pueblo autonómico que asumen la evaluación y el seguimiento de la publicidad activa.
Las administraciones que acompañan y miden la transparencia de sus municipios y quieren hacerlo con un procedimiento común.
Cada entidad manda su declaración por un canal distinto, los plazos se controlan a mano y nadie sabe con certeza qué versión es la buena. Cuando llegan las alegaciones, reconstruir qué se dijo de cada obligación lleva días.
Cientos de entidades por más de cien obligaciones son decenas de miles de enlaces que comprobar en cada campaña. Con el equipo de un órgano de control, revisarlos uno a uno con el mismo rigor no es posible.
Si cada revisor redacta sus comentarios desde cero, dos entidades con el mismo fallo reciben observaciones distintas.
Cuando el último informe sale meses después de cerrar el plazo, las entidades ya han cambiado su portal y lo que dice el informe no coincide con lo que tienen publicado.
Cada obligación llega al revisor con un análisis hecho según la rúbrica que el órgano ha fijado para ella. Los modelos funcionan en infraestructura propia: los datos de la campaña no salen hacia servicios de IA de terceros.
Visita las direcciones que ha declarado la entidad, también cuando el portal es una aplicación web, entra en las páginas índice y comprueba si el contenido existe, de cuándo es, en qué formato está y qué norma cita. Deja un veredicto por criterio con su justificación y las evidencias que ha encontrado.
Si el técnico valora una obligación de forma distinta, la discrepancia queda a la vista. No cambia la nota: sirve para revisar con más cuidado los casos dudosos.
Propone las observaciones para la entidad a partir de los comentarios tipo que el propio órgano ha aprobado. Así, el mismo incumplimiento recibe la misma explicación en todas las entidades.
Escribe un primer texto de análisis de cada entidad en lenguaje administrativo: notas, comparación con el año anterior, obligaciones sin contenido o incompletas. Un segundo modelo lo revisa y el técnico lo corrige y lo firma.
Ante una consulta de una entidad, propone un borrador apoyado en la doctrina y en respuestas ya validadas, con las fuentes citadas. Si no encuentra base suficiente, no propone nada. Solo aprende de las respuestas que un técnico ha enviado de verdad.
Obligación · Contratos formalizados
Entidad de ejemplo · Fase provisional
| Criterio | Propone la IA | Decide el técnico |
|---|---|---|
| Contenido | Parcial | Parcial |
| Forma de publicación | Enlace directo | Enlace directo |
| Actualización | Sin fecha visible | Pendiente Discrepancia |
| Accesibilidad | A 3 clics | A 3 clics |
| Reutilización | Formato abierto | Formato abierto |
Normativa, obligaciones, criterios, pesos y cuestionarios se configuran en cada campaña. Vale para la metodología MESTA, para la ley estatal o para la norma autonómica.
Cada evaluador tiene su cartera de entidades y una matriz muestra qué tiene asignado y qué ha revisado ya. Los permisos se dan por página y nivel.
Comentarios tipo reutilizables, una bandeja con todos los hilos de revisión pendientes y resolución de muchos a la vez cuando el caso es el mismo.
Cómo va la campaña, cómo se reparten los resultados, qué obligaciones fallan más, notas por tipo de entidad y evolución entre campañas.
Recordatorios automáticos de plazo según reglas que fija el órgano, envíos masivos con filtros de destinatarios, seguimiento de lectura y gestión de bajas.
Las consultas de las entidades llegan como incidencias, también las que entran por correo electrónico, con su prioridad, su responsable y su historial.
Tablas cruzadas con filtros en XLSX, CSV u ODS, e informes en PDF provisionales, definitivos y detallados para cada entidad.
Una API pública con los resultados para medios, investigadores y webs institucionales, y otra de integración con avisos automáticos para los sistemas de las entidades.
La plataforma funciona en castellano, catalán, gallego y euskera.
Las entidades tienen su propio portal para declarar, firmar y seguir su evaluación. En cada momento ven en qué punto está su declaración y qué tienen que corregir.
Por eso el procedimiento deja constancia de cada paso, de quién lo dio y con qué datos.
El análisis de la IA se guarda aparte. El resultado de cada obligación no cambia hasta que el técnico lo revisa y lo confirma.
Los modelos funcionan en infraestructura propia. Las declaraciones, los informes y las consultas de la campaña no se envían a servicios de IA de terceros.
Una vez publicadas, las notas no se pueden modificar. El libro de registro y los justificantes sellados, con la huella de cada documento aportado, dejan constancia de lo presentado.
El aislamiento entre entidades se comprueba en el servidor y en la base de datos. Ninguna puede ver ni tocar la declaración de otra.
Las acciones de administración quedan en una auditoría exportable, y cada análisis de IA guarda qué modelo lo hizo y cuándo. Se puede regenerar o borrar.
Antes de que una consulta pase por la IA se retiran los nombres, correos y teléfonos. Si ese paso falla, la consulta no se envía.
El Evaluador puede alojar un portal de transparencia para las entidades que todavía no tienen uno, y retirar los datos personales antes de que nada pase por la IA. Funciona solo o junto a los demás productos.
Para los órganos que evalúan la transparencia de otras entidades: consejos y comisionados de transparencia, comisiones de transparencia y de garantía del derecho de acceso, defensorías del pueblo con competencias en la materia, y diputaciones, cabildos y consejos insulares que miden la transparencia de sus municipios.
No. La IA hace un análisis previo de cada obligación y lo deja en campos propios, con su justificación y sus evidencias. La nota la decide el técnico, y el resultado no cambia hasta que la revisa y la confirma.
En infraestructura propia. Los modelos se ejecutan en local y los datos de la campaña no se envían a servicios de IA de terceros como ChatGPT, Gemini o Claude.
Sí. Normativa, obligaciones, criterios de evaluación, pesos y cuestionarios se configuran en cada campaña. Admite la metodología MESTA, la Ley 19/2013 o la ley autonómica que aplique el órgano, y cada campaña puede partir de la anterior.
Entrar con su usuario o con Cl@ve, indicar dónde publica cada obligación, contestar los cuestionarios y firmar la declaración. Antes de presentar, la plataforma le avisa de lo que falta. Después recibe los comentarios, puede presentar alegaciones y descarga su informe.
Sí. Sus representantes legales se dan de alta con su certificado de representante a través de Cl@ve, y la plataforma admite también solicitudes de evaluación voluntaria, con su propia bandeja de aprobación en el órgano.
Sí. Hay una API de integración con clave propia para cada entidad y avisos automáticos (webhooks) cuando se abre o se cierra un periodo. Los resultados se publican además en una API abierta, sin autenticación, para medios e investigadores.
La autoevaluación del Portal de Transparencia la usa una entidad para revisar su propio portal. El Evaluador de transparencia es la herramienta de quien evalúa a muchas entidades: campañas, plazos, revisión, alegaciones y notas oficiales. Son complementarios.
No. Las notas publicadas son definitivas y no se pueden modificar. Cualquier cambio tiene que pasar por el procedimiento de alegaciones antes del cierre.
Cómo se mide la publicidad activa y qué mira un evaluador en cada obligación.
Quién evalúa la transparencia en España, qué criterios se miden en cada obligación de publicidad activa (contenido, forma, actualización, accesibilidad, reutilización), qué es MESTA y por qué fases pasa una evaluación.
En la demo te enseñamos una campaña completa, de la declaración de la entidad al informe final.